Guadalajara de Buga vibró con el XX Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres Poetas, un evento que reunió arte, literatura, música y danza en una celebración inolvidable de la cultura y la sensibilidad humana. Foto de grupo de poetas participantes.
La poesía volvió a demostrar en Guadalajara de Buga que no pertenece únicamente a los libros ni a los escenarios solemnes. Vive en la emoción de quienes escuchan un verso, en la sensibilidad de los jóvenes que descubren nuevas voces y en la esperanza de quienes aún creen en el arte como puente de unión entre culturas. Así quedó evidenciado durante el vigésimo Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres Poetas, organizado por la Fundación Casa del Poeta y el Artista Vidal Elías López Gómez, un evento que durante tres días convirtió a la Ciudad Señora de Colombia en epicentro de la palabra, el arte y la fraternidad.
Poetas llegadas desde distintas regiones de Colombia y del exterior se dieron cita en esta importante celebración cultural que año tras año fortalece el papel de la mujer en la literatura y mantiene viva la tradición poética en el Valle del Cauca. El evento reunió a escritores, artistas, estudiantes, gestores culturales y amantes de la poesía en espacios donde la sensibilidad humana fue protagonista.
Jóvenes de diferentes instituciones educativas asistieron al encuentro y participaron de los talleres de poesía en el Hotel Guadalajara de Buga.
Uno de los escenarios principales fue el Hotel Guadalajara de Buga, lugar donde se realizaron recitales poéticos, presentaciones literarias y encuentros con el público. Allí, jóvenes de diferentes instituciones educativas, entre ellas el SENA y varios colegios de la región, compartieron con las poetas invitadas en una experiencia enriquecedora que dejó huella en cada asistente.
Der. La artista plástica, escritora, poeta anfitriona y miembro de la junta directiva de la organización del evento María Ofelia Modesto Correa, tuvo a su cargo la entrega de certificados de participación a las mujeres poetas.
La interacción entre generaciones fue uno de los aspectos más destacados del encuentro. Adultos, jóvenes y niños encontraron en la poesía un lenguaje común capaz de derribar barreras cronológicas y sociales. Cada lectura de poemas despertó emociones profundas y confirmó que el arte continúa siendo una herramienta poderosa para acercar a las personas en tiempos donde la inmediatez digital parece desplazar la sensibilidad humana.
Aprendices del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA de Buga posan en la presentación de libros junto a la poeta y escritora María Dolly Montes Tangarife.
Pero la poesía no caminó sola. El arte pictórico también ocupó un lugar especial durante el encuentro. En el salón principal del hotel fueron exhibidas obras de artistas locales junto a las creaciones de la reconocida artista plástica, escritora y poeta española Mari Cruz Gutiérrez, quien aportó una visión internacional al evento y enriqueció el intercambio cultural entre los asistentes.
Valeria Quintero Cobo y Tito Orjuela director de Quinto Latino, durante su presentación en la apertura del encuentro en el Teatro Municipal Ernesto Salcedo Ospina de Guadalajara de Buga.
La música y la danza complementaron esta gran fiesta de las letras. El conjunto musical Quinto Latino, dirigido por Tito Orjuela, cautivó al público con una presentación cargada de romanticismo y nostalgia. La talentosa vocalista Valeria Quintero Cobo emocionó a los asistentes con interpretaciones de boleros y baladas que evocaron épocas inolvidables, logrando una ovación generalizada por parte del público presente.
La apertura artística también brilló con la participación del grupo folclórico “Estampas de Colombia”, dirigido por el profesor y folclorista Gerardo Mejía. La agrupación deslumbró en el emblemático Teatro Municipal Ernesto Salcedo Ospina, patrimonio cultural de Guadalajara de Buga, con una puesta en escena llena de color, tradición y orgullo colombiano.
La compañía de danzas folclóricas "Estampas de Colombia" se lució con su presentación en la apertura del encuentro.
Más allá de los recitales y las presentaciones artísticas, este encuentro dejó un mensaje claro: la poesía continúa siendo refugio para el alma y espacio de resistencia cultural. En medio de una sociedad marcada por las tensiones sociales y la velocidad de la información, eventos como este permiten reconectar con la esencia humana, con el amor, la naturaleza, la esperanza y la capacidad de expresar sentimientos profundos.
Una verdadera hermandad se vivió entre las mujeres poetas participantes en el encuentro.
El XX Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres Poetas reafirmó a Guadalajara de Buga como una ciudad comprometida con la cultura y el arte. Durante tres días, la palabra se convirtió en abrazo colectivo, en memoria viva y en inspiración para nuevas generaciones que encuentran en la poesía una manera de entender el mundo.
Una imagen que describe la alegría y el encuentro intergeneracional que se evidenció en el evento.
Las imágenes que quedaron de este significativo evento reflejan sonrisas, aplausos, abrazos y miradas emocionadas. Escenas que confirman que la poesía sigue viva y que continúa reuniendo a quienes creen en el poder transformador de las palabras.








