sábado, 30 de mayo de 2026

Gloria García, al encuentro de sus raíces con los Tinkus Puros



Desde Londres, Gloria García revive sus raíces latinoamericanas junto a los Tinkus Puros, una fraternidad boliviana que preserva la danza ancestral andina como símbolo de identidad, memoria y resistencia cultural. Foto: Gloria García con su atuendo de Tinkus Puros.

Fraternidad folclórica boliviana de los Tinkus Puros, en medio del grupo en segunda fila Gloria García.

Ir al encuentro de sus raíces ha sido la misión que ha guiado a Gloria García, gestora cultural y folclorista colombiana radicada en Londres, capital del Reino Unido. Desde su llegada a Europa, ha mantenido vivo el deseo de preservar la conexión espiritual y cultural que la une con América Latina: la tierra de los imponentes Andes, la Amazonía misteriosa, las montañas cafeteras, el exuberante Pacífico y las aguas azules del Caribe, donde resuenan tambores de herencia africana que dialogan con quenas, zampoñas y flautas indígenas.

Es en esa memoria ancestral donde Gloria reconstruye su historia lejos de su país natal, reencontrándose con los pueblos originarios de América, culturas milenarias poseedoras de saberes profundos que aún continúan sorprendiendo al mundo moderno.


Gloria García junto a Paola Porcel  y Carlos, ambos compañeros suyos de baile en los Tinkus Puros.

Ese amor por el folclor latinoamericano la llevó, años atrás, a incursionar en las danzas tradicionales. Inicialmente hizo parte de agrupaciones colombianas como “Talentos” y “Yuruparí”, para posteriormente integrarse a la fraternidad boliviana “Tinkus Puros”.

Para Gloria, pertenecer a los Tinkus Puros representa una reivindicación de sus raíces y una conexión viva con las tradiciones ancestrales andinas. La palabra “Tinku”, proveniente del quechua, significa “encuentro”. La fraternidad nació el 25 de mayo de 1987 en La Paz, Bolivia, cuando estudiantes de Ciencias Puras decidieron rescatar y preservar las danzas tradicionales de sus pueblos originarios.

Con el paso de los años, este movimiento cultural creció hasta expandirse por Bolivia y otros países como Perú, Chile, Argentina, Inglaterra y España, convirtiéndose en un símbolo internacional de identidad y resistencia cultural.

Las alas invisibles del cóndor andino se levantan para hacer volar los espíritus de los Tinkus Puros sobre el inmenso mar y territorio británico. Foto: Gloria García levanta sus brazos con el atuendo de los Tinkus Puros frente al mar en las playas de  Eastbourne, costa sur de Inglaterra.

 Una experiencia transformadora 

La inmersión de Gloria en los Tinkus Puros ha significado una experiencia profundamente liberadora. Cada ensayo y presentación se convierte en un viaje espiritual donde, según ella, el alma parece desplegar sus alas como un cóndor andino, elevándose entre los colores vibrantes de la danza y el ritmo ancestral de la música.

Pero más allá del espectáculo visual, la danza Tinku posee un poderoso significado simbólico. Cada movimiento representa el encuentro y el combate ritual entre comunidades, donde la sangre derramada simboliza fertilidad y agradecimiento a la Madre Tierra por las futuras cosechas.

Los coloridos atuendos reflejan la fuerza de la naturaleza, la alegría colectiva y el respeto por la Pachamama, esencia espiritual de los pueblos andinos que viven en armonía con la tierra.

Cabe recordar que esta tradición nació en la región de Macha, en Potosí, Bolivia, como una ceremonia ancestral en honor a la Madre Tierra. Allí, las comunidades de diferentes regiones descendían hasta el pueblo para reunirse y celebrar un ritual de unidad, fuerza y gratitud.

Grupo de Tinkus Puros posa durante el festival folclórico de Eastbourne en Inglaterra.

Cultura que une fronteras

Para Gloria García, cada gira con los Tinkus Puros se transforma en una oportunidad para crear lazos de integración entre culturas. Las presentaciones en el Reino Unido y otros países europeos permiten generar un diálogo intercultural que supera idiomas y fronteras.

Uno de los momentos más significativos fue su participación en el reconocido festival cultural de Eastbourne, Inglaterra, donde compartió escenario junto a los Tinkus Puros, llevando el folclor andino a nuevos públicos.

 

Izq. Benjamín Rojas  coreógrafo de los Tinkus Puros, su esposa Paola Vega y en el otro extremo Ivone Vega directora de los Tinkus Puros en Londres.

Sin embargo, más allá del aprendizaje artístico y cultural, Gloria destaca el valor humano que ha encontrado dentro de esta fraternidad boliviana. Especialmente resalta el liderazgo de Ivone Vega, directora de los Tinkus Puros en Inglaterra, con el gran apoyo de su hermana Paola Vega y su esposo Benjamín Rojas, coreógrafo, quienes ha construido un espacio de acogida y hermandad donde cada integrante encuentra algo parecido al calor de un hogar.

Para Gloria, los Tinkus Puros no son solamente danza: son memoria, identidad y familia.