martes, 23 de junio de 2026

La Herencia de Una Elección

 


Por: Gloria García.

Cuando se elige se deja una herencia, de justicia y honestidad cuando se hace a consciencia, o de injusticia y falsedad cuando por inconsciencia se aniquila el sentido de lo ético y lo moral en el ser humano.

Recordemos las tragedias griegas, la ópera, la poesía, y el hermoso séptimo arte, todos medios creados para plasmar épocas y expresar lo furtivo. Hoy, estamos ante un teatro humano con unos libretos y escenografías que  hacen que el futuro parezca incierto, porque no prestamos atención a los pequeños detalles.

Como Un Juego de Ajedrez

A menudo nos preguntamos ¿cómo pasó todo esto?, ¿qué está pasando?; los jugadores de ajedrez ven los pasos a seguir y consiguen un jaque mate rotundo; ¿es que las comunidades humanas no tienen estrategia?

Colectividades sumidas en una ficción colectiva, encandiladas por un color o un camino que se les presenta como si fuera fácil.

Creemos ciegamente en una voz respaldada por gráficas al estilo Hollywood o  simplemente nos resignamos, "la política es así, siempre las mismas promesas, nada cambia"; y cuando parece que el cambio es posible, se frustra, frustración que se evidencia al no poder lograr ese cambio porque se  carece de la capacidad del ajedrecista para anticipar la jugada de quien juega como un verdadero depredador; aquí es donde resuena la frase del escritor español César García Muñoz:

"Un idiota es un idiota; dos idiotas son dos idiotas; diez mil idiotas son un partido político".

O pensemos en la obra de Gabriel García Márquez, Crónica De Una Muerte Anunciada, todos sabían lo que pasaría, pero nadie hizo nada para evitarlo. La política es compleja.

Décadas atrás había un mundo donde el escándalo era fatal, y terminaba con las carreras de los gobernantes. Hoy, en cambio, parece indicar que ser cínico, tener el descaro de burlarse de los demás, y ufanarse de  tener antecedentes es el camino más fácil para llegar al poder. 

¿Es esta la táctica del depredador y  manipulador para conquistar terrenos sin guerras, solo reclutando voluntades mediante la vieja estrategia de comprar al vendido?

Es una "victoria" sin gloria, un registro en la historia donde no hay pasión, no hay memoria, y mucho menos corazón. ¿Será que, como en la película de los 70s The Warriors, las bandas (o los políticos) que hacen su propia ley han entendido la victoria en la democracia de una forma literalalmente violenta?

Bueno... para entender eso, primero se necesitaría verla.